Corte de pelo según la forma de la cara: lo que miro antes de coger la tijera
Las tablas de internet ayudan, pero se quedan cortas. Cómo saber qué forma de cara tienes, qué corte le va a cada una y qué pesa más que la forma.
Las tablas de formas de cara que circulan por internet tienen algo de razón y bastante de exageración. Dibujan seis siluetas perfectas y a cada una le asignan un corte, como si todos tuviéramos la cara de un maniquí. En la silla la cosa es más interesante: casi nadie encaja del todo en una forma, y a veces lo que decide el corte es un remolino, unas entradas o las gafas que llevas.
Aun así, elegir el corte de pelo según la forma de la cara es un buen punto de partida. Te explico cómo averiguar la tuya y qué suelo recomendar para cada una.
Cómo saber qué forma de cara tienes
Hazlo delante del espejo del baño, con el pelo peinado hacia atrás o recogido y buena luz de frente. Si puedes, hazte una foto de frente con el móvil a la altura de los ojos, que el espejo engaña.
- Mira el ancho de la frente, de sien a sien.
- Mira el ancho de los pómulos, en la parte más ancha de la cara.
- Mira el ancho de la mandíbula, de ángulo a ángulo, justo debajo de las orejas.
- Compara el largo de la cara, desde el nacimiento del pelo hasta la barbilla, con el ancho de los pómulos.
Con esas cuatro medidas a ojo ya tienes casi todo. Si el largo y el ancho se parecen mucho, tu cara es redonda o cuadrada. Si el largo gana claramente, es ovalada o alargada. Y la mandíbula decide entre redonda y cuadrada: suave en la primera, con ángulo marcado en la segunda.
Corte de pelo según la forma de la cara
Estas son las recomendaciones que doy en la barbería. Tómalas como punto de partida para hablarlo en la silla.
Cara ovalada
La frente es algo más ancha que la mandíbula, los pómulos marcan la parte más ancha y la cara es más larga que ancha sin exagerar. Es la forma que admite casi todo. Aquí me fijo más en el pelo que en la cara: si es denso, un corte con textura arriba; si es fino, algo más corto para que no se vea ralo.
Cara redonda
Ancho y largo parecidos, mandíbula suave. El objetivo es alargar visualmente:
- Lados cortos, con fade o taper, para estrechar.
- Volumen arriba, hacia arriba o hacia atrás, que dé altura.
- Evitar el flequillo recto, que corta la cara por la mitad y la ensancha.
- Una barba corta y algo más larga en la barbilla ayuda mucho.
Cara cuadrada
Frente, pómulos y mandíbula de ancho parecido, con ángulos marcados. Es la cara que más favorece un corte clásico. Lados cortos y arriba peinado hacia un lado o hacia atrás. Si la mandíbula es muy marcada, no hace falta endurecerla más con una barba perfilada en ángulo recto: una línea de barba algo más suave queda mejor.
Cara alargada
El largo gana mucho al ancho. Aquí conviene lo contrario que en la redonda:
- Lados no demasiado cortos, para no estrechar más.
- Poca altura arriba. Un tupé alto alarga todavía más.
- Un flequillo, aunque sea corto y desordenado, acorta la frente.
- Barba en los lados de la cara, más que en la barbilla, para ensanchar.
Frente ancha y barbilla estrecha
Es la forma que algunas tablas llaman de corazón o triangular invertida. Funciona bien un corte con algo de largo en los lados y textura arriba sin mucha altura. Una barba llena en la mandíbula equilibra la parte de abajo.
Lo que pesa tanto como la forma de la cara
Si me preguntas qué miro de verdad cuando alguien se sienta, la forma de la cara está en la lista, pero no la encabeza. Esto es lo que más condiciona el corte:
- El tipo de pelo. Grosor, densidad y si es liso, ondulado o rizado. Un pelo fino y liso no aguanta un tupé por mucho que la cara lo pida. Un pelo rizado y denso se come cualquier corte que dependa de la tijera milimétrica.
- Las entradas. Si hay entradas, subir el pelo hacia atrás las enseña. Un corte más corto arriba, con textura hacia delante, las disimula. Lo contrario de lo que suele pedir la gente.
- Los remolinos. El de la coronilla y, sobre todo, el de la frente. Un remolino en la frente puede hacer imposible un flequillo, o convertirlo en el mejor corte de tu vida si se aprovecha.
- Las gafas. Las patillas de las gafas pasan por encima de la oreja. Si llevas los lados muy cortos y gafas de pasta, la montura hace de línea y corta la cabeza.
- El cuello y las orejas. Un cuello largo pide una nuca con algo más de pelo. Unas orejas separadas se notan menos con los lados en taper que en fade alto.
La barba también cambia la forma de la cara
La barba es la herramienta que más cambia una cara sin tocar la cabeza. Con dos o tres centímetros bien perfilados puedes alargar una cara redonda, suavizar una mandíbula muy angulosa o dar peso a una barbilla pequeña.
Lo que más cambia el resultado es dónde pongo el límite de las mejillas y cómo cierro el cuello. Una línea de mejilla demasiado alta ensancha la cara. Un cuello cortado muy arriba, pegado a la mandíbula, hace papada aunque no la tengas. El límite del cuello suele ir uno o dos dedos por encima de la nuez.
Si llevas barba, pídeme el corte y la barba juntos (es el servicio de Corte + Barba, 60 minutos y 34 €). Trabajar las dos cosas a la vez me deja equilibrar el conjunto.
Cómo lo hacemos en la silla
Cada Corte de autor empieza con una conversación de dos o tres minutos. Te pregunto cómo te peinas, cuánto tiempo le dedicas por la mañana y qué no te ha gustado de cortes anteriores. Después miro la cara de frente y de perfil, el pelo seco y el pelo mojado, y te propongo algo. Si no te convence, lo hablamos.
Esa consulta va incluida en el precio: 45 minutos, 24 €, como aparece en la carta de servicios. Si quieres saber cómo explicar lo que buscas, tienes una guía en qué pedir en la barbería, y si dudas con los lados, en fade o taper.
Elegir un corte de pelo según la forma de la cara es una buena idea, siempre que no sea la única. Reserva tu cita y lo miramos juntos en el espejo.
Fermín
Barbero en el centro de Ceuta desde 2009. Aquí escribe lo que explica cada día en la silla.
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