Barbería FermínBarbería Fermín
Reservar

El primer corte de pelo del niño: cómo lo preparamos para que salga bien

Septiembre, vuelta al cole y muchas primeras veces en la silla. Cuándo hacerlo, a qué hora venir, qué traer y cómo lo hacemos para que el niño salga contento.

Dos barberos cortando el pelo en sus sillas, con el suelo lleno de pelo recién cortado

Septiembre es el mes de los primeros cortes. Con el colegio empezando esta semana, muchos padres deciden que ya toca y aparecen con un niño de dos o tres años que mira la silla como si fuera una atracción de feria o como si fuera el dentista. Depende del día.

Llevo muchos primeros cortes y he aprendido que el resultado depende menos del corte que de lo que pasa antes. Aquí va cómo preparamos el primer corte de pelo del niño en la barbería y qué puedes hacer tú en casa.

Cuándo hacer el primer corte de pelo del niño

No hay una edad fija. Hay niños que nacen con una mata de pelo y a los ocho meses ya no ven, y otros que a los dos años tienen cuatro pelos finos. Estas son las señales de que ya toca:

  • El pelo le cae sobre los ojos y se los frota.
  • Se le hacen nudos en la nuca, donde roza la almohada.
  • El pelo de detrás de las orejas se riza hacia fuera y le da calor.
  • Tú lo estás recortando con tijeras de cocina en el baño y cada vez queda peor.

Hay una creencia muy extendida: que si se rapa al bebé, el pelo le sale más fuerte. No es cierto. El grosor y la cantidad de pelo dependen del folículo, que no cambia por cortar las puntas. Rapar a un niño pequeño solo sirve para que pase frío en la cabeza.

Antes de venir: lo que puedes hacer en casa

La mitad del trabajo se hace en casa, los días antes:

  1. Cuéntale lo que va a pasar, con palabras sencillas. «Vamos a ir a que Fermín te corte el pelo, como a papá.» Si puede ver antes cómo se corta el pelo un adulto de la familia, mejor todavía.
  2. Juega a las peluquerías. Un peine, un pulverizador con agua y unas tijeras de juguete. Que se acostumbre a que le toquen la cabeza y le mojen el pelo.
  3. Elige bien la hora. Por la mañana, después de desayunar y habiendo dormido. Un niño con sueño o con hambre no aguanta quieto ni cinco minutos. Evita la hora de la siesta aunque sea la que mejor te va a ti.
  4. Trae algo que le distraiga. Su juguete favorito, un cuento o, si lo usáis en casa, un vídeo en el móvil con el volumen bajo.
  5. Ropa cómoda y fácil de quitar. El pelo cortado pica, y una camiseta que se cambia al llegar a casa evita el drama de la tarde.

Cómo lo hacemos en la silla

Para los más pequeños, la silla de barbero es enorme. Tenemos un alzador, pero para el primer corte casi siempre funciona mejor que el niño se siente en las piernas de su padre o de su madre, con la capa tapando a los dos.

Empezamos con calma. Le enseño el peine, le dejo tocarlo, le mojo un poco el pelo con el pulverizador para ver cómo reacciona. Si está tranquilo, empiezo por detrás, donde no ve las tijeras.

La máquina, al final o nunca

La máquina asusta por el ruido y por la vibración cerca de la oreja. Por eso en el primer corte trabajo casi todo a tijera. Si hace falta máquina para la nuca, antes se la enseño apagada, dejo que la toque, la enciendo lejos de él para que oiga el ruido y, si se ríe, adelante. Si no, termino con tijera y listo. Un primer corte a tijera sin máquina queda perfectamente bien.

Un corte sencillo

A esa edad no hacemos degradados ni líneas. Un corte limpio que despeje los ojos, ordene la nuca y deje las orejas libres. Algo que en casa se pueda peinar con los dedos después del baño.

Cuánto dura y cuánto cuesta

El corte en sí suele durar entre diez y veinte minutos, según lo que colabore el niño. Reservamos media hora para ir sin prisas y poder parar si hace falta. En la carta es el Corte junior: 30 minutos y 16 €, como puedes ver en los servicios.

Si vienes con dos hermanos, o el niño y tú, reserva las citas seguidas. El pequeño ve primero cómo te cortan a ti y suele sentarse con menos miedo.

Si llora

Pasa, y no pasa nada. Si el niño llora, paro. Le dejo que se calme, que vea el espejo, que coja su juguete. A veces vuelve a la silla a los cinco minutos como si nada. Otras veces no hay manera, y en ese caso hacemos lo justo (el flequillo para que vea) y quedamos otro día para el resto.

Lo que nunca hago es sujetarle la cabeza a la fuerza para terminar. Un primer corte malo hace que los siguientes también lo sean. Prefiero un corte a medias y un niño que vuelve tranquilo dentro de un mes.

El primer mechón

Muchos padres quieren guardar un mechón del primer corte. Si es tu caso, dímelo antes de empezar: corto un mechón limpio de la parte de arriba antes de tocar nada más y te lo doy en un sobre. Una vez que el pelo está en el suelo, mezclado, ya no hay forma de recuperarlo bien.

Después del primer corte

A partir de aquí, el ritmo depende del largo. Un niño con el pelo corto necesita un repaso cada cuatro o seis semanas, sobre todo en la nuca y alrededor de las orejas. Con el pelo más largo, cada dos meses basta.

Para el día a día, poco producto: agua y peine. Los productos de adulto no están pensados para la piel de un niño, así que ni pomada ni cera hasta que sea bastante más mayor.

El primer corte de pelo del niño es un momento que muchos padres recuerdan. Para nosotros también es de los mejores ratos de la semana. Si quieres que sea en nuestra silla, reserva el Corte junior un sábado por la mañana o, si puedes, entre semana, que hay menos jaleo. Y para ti, si aprovechas el viaje, tienes la guía de qué pedir en la barbería.

Fermín

Barbero en el centro de Ceuta desde 2009. Aquí escribe lo que explica cada día en la silla.

Conóceme
Sigue leyendo